El Día de Reyes suele percibirse como un cierre de temporada, pero en realidad funciona como una de las pruebas operativas más exigentes del año. La demanda se concentra en pocos días, los inventarios vienen tensionados desde diciembre y el margen de corrección es mínimo.
Aquí no hay segundas oportunidades. Un producto fuera de anaquel el 5 de enero es, en la práctica, una venta perdida. Una exhibición incompleta no se recupera con una corrección tardía.
Reyes Magos pone en evidencia varios factores clave:
- Qué tan alineada estuvo la planeación con la realidad
- Qué tan rápido se detectan los quiebres
- Qué tan clara es la ejecución en tienda
- Qué tan bien se priorizan categorías críticas
Más que una fecha comercial, es una auditoría natural de la operación. Revela si los procesos funcionan bajo presión y si los equipos cuentan con información suficiente para reaccionar en tiempo real.
Las organizaciones que mejor capitalizan esta fecha no son necesariamente las que planearon más, sino las que tuvieron mayor control operativo en los días clave.
En conclusión
Durante picos estacionales tan cortos, contar con equipos en campo coordinados y con la información centralizada, marca la diferencia entre reaccionar a tiempo o llegar tarde.
Si buscas fortalecer tu ejecución en fechas críticas como Reyes Magos, es momento de revisar cómo fluye la información en tu operación.








