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Super Bowl 2026. Consumo y estrategias de marcas.

Super Bowl 2026. Consumo, estrategias de marcas y qué significa para el retail

El Super Bowl no es solo el evento deportivo más visto del año; también es una ocasión de consumo masivo que transforma hábitos de compra y genera un impacto económico enorme en el sector retail y consumo. En 2026, con audiencias récord proyectadas —más de 213 millones de adultos planean ver el juego— el gasto total relacionado con la celebración podría superar los 20.2 mil millones de dólares entre comida, bebida, decoración y otros productos de consumo.

Qué se consume (y cuánto)

Las compras relacionadas con el Super Bowl están dominadas por productos que acompañan reuniones y fiestas en casa:
  • Snacks y botanas: papas fritas, nachos y otros snacks dominan el gasto, representando una gran parte del consumo de alimentos relacionados con el evento.
  • Alitas de pollo, pizza, hamburguesas y otros platos para compartir: durante este fin de semana, la demanda de estos alimentos puede crecer significativamente, impulsada tanto por compras en supermercados como por pedidos de delivery.
  • Aguacates y alimentos frescos: estudios señalan que el consumo de aguacates se dispara durante esta fecha, alcanzando cifras récord en volumen.
  • Bebidas alcohólicas y refrescos: tradicionalmente, la cerveza y las bebidas gaseosas encabezan las ventas en este día, con picos de compra muy por encima de los días normales.
A nivel global, en Estados Unidos se estima que se consumen billones de unidades de snacks y bebidas durante el fin de semana del Super Bowl, lo que lo convierte en uno de los momentos de mayor venta de alimentos del año.

Canales y hábitos de compra

El consumo del Super Bowl se distribuye de manera omnicanal:
  • Tiendas físicas y supermercados siguen siendo la principal vía para adquirir alimentos, bebidas y accesorios para fiestas, con un tráfico que crece de forma consistente los días previos al juego.
  • E-commerce y apps de delivery incrementan su participación, especialmente con pedidos de comida preparada, bebidas frías y combos de snacks directamente hasta la casa.
  • Eventos en bares y restaurantes también representan una porción importante del gasto, con millones de personas que eligen experiencias fuera del hogar para ver el partido.
Este comportamiento omnicanal obliga a los retailers y marcas a coordinar inventarios, promociones y logística tanto en tienda como online, para no perder oportunidades de venta en ninguno de los puntos de contacto con el consumidor.

Cómo se preparan las marcas y el retail

Las marcas y retailers intensifican sus preparativos semanas antes del Super Bowl:
  • Promociones específicas de temporada: muchos supermercados y tiendas especializadas lanzan ofertas temáticas en snacks, bebidas y packs familiares para incentivar la compra anticipada.
  • Ajustes de precios estratégicos: grandes fabricantes como PepsiCo han anunciado reducciones de precio en snacks populares como Lay’s, Doritos o Cheetos para facilitar su compra masiva alrededor del evento.
  • Publicidad masiva y campañas creativas: las marcas asignan presupuestos multimillonarios a anuncios en el Super Bowl, donde un espacio de 30 segundos puede costar más de $8 millones, generando impacto global y reforzando presencia de marca.
  • Activaciones temáticas y merchandising: desde mercancía inspirada en el evento hasta colaboraciones con celebridades o campañas interactivas (como la posibilidad de crear comerciales personalizados) para conectar emocionalmente con fans y consumidores.

La derrama económica  para el retail

El impacto económico del Super Bowl trasciende el entretenimiento. En Estados Unidos, los gastos asociados al evento pueden superar los $20 mil millones, impulsados por compras de productos para fiestas, bebidas, decoración y servicios relacionados.
En otros mercados como México, estudios estiman que el evento puede dejar décenas de miles de millones de pesos en derrama para restaurantes, bares, tiendas de comida y supermercados, al incrementar el consumo local y la demanda de productos asociados al partido.

Conclusión

El Super Bowl se ha convertido en una festividad de consumo que reta la operación retail en múltiples frentes: desde la preparación de inventarios hasta el desarrollo de promociones omnicanal y campañas de alto impacto. Para los retailers, entender qué se consume, cómo se compra y cómo responder con agilidad operativa es clave para capitalizar una de las fechas con mayor movimiento comercial del año.
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En enero de este año.